El pasado fin de semana, además del Día de la madre, hemos celebrado la IV Jornada Mundial de Higiene de Manos en la Atención Sanitaria, que se conmemora todos los 5 de mayo. Este año, además, lo hemos hecho por partida doble, ya que, para que nadie tuviese la excusa de que caía en sábado, se animaba a centros e instituciones a conmemorarla el lunes 7.
En este día, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace una llamada a la acción a centros y unidades, animándolos a realizar la autoevaluación de su nivel en higiene de las manos, a trazar un plan de mejora acorde a los resultados obtenidos y a compartirlos con otros. Para facilitar esta tarea, el Observatorio para la Seguridad del Paciente ha publicado, coincidiendo con esta fecha, un informe con los resultados obtenidos por los casi 400 centros y unidades que, voluntariamente, han realizado esta autoevaluación.
Los datos obtenidos muestran claramente los ámbitos en los que son necesarios cambios de forma prioritaria: es fundamental realizar un seguimiento de las infraestructuras y prácticas de la higiene de las manos, así como proporcionar al personal información de retorno sobre las evaluaciones realizadas.
Por otra parte, el Observatorio para la Seguridad del Paciente ha recogido cerca de 2.000 cuestionarios de conocimientos en higiene de las manos de la OMS, completados por profesionales sanitarios de Andalucía. Esta información ha servido como punto de partida a la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía para publicar una serie de recomendaciones con las que mejorar la práctica de la higiene de las manos y combatir algunas creencias erróneas al respecto, extendidas entre buena parte de los profesionales encuestados.
Hay días que es importante celebrar. Uno de ellos es el 5 de mayo, y así se vive desde los centros y unidades de gestión clínica. Muestra de ello son las numerosas iniciativas que llegan de todos los rincones de nuestra geografía para festejar esta Jornada. Como ejemplos, en el Hospital San Juan de Dios de Úbeda (Jaén), la Unidad de Pediatría ha desarrollado varias sesiones informativas entre su población infantil para concienciar de la importancia de esta buena práctica. También con niños y jóvenes ha trabajado el Área Sanitaria Sur de Granada, llevando hasta los centros educativos la importancia de realizar una correcta higiene de las manos. Además, esta área sanitaria ha instalado mesas informativas en sus centros, para orientar a los ciudadanos, al igual que han hecho el Área Sanitaria Serranía de Málaga y el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.
Estos son sólo algunas muestras de la conciencia de nuestras unidades acerca de la importancia de realizar una correcta higiene de las manos, que hace que, granito a granito, se alcancen cifras como la que arrojaba recientemente el Informe EPINE, realizado por la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH). Las infecciones sanitarias en hospitales españoles han alcanzado en 2011 su nivel más bajo en 20 años, con una reducción del 6,5-7% al 6,3%. Berta Uriel, Presidenta de la SEMPSPH, subraya que estas apenas seis décimas de reducción han supuesto más de 24.000 infecciones menos, lo que ha evitado la muerte de hasta 400 pacientes y conllevado un ahorro de 48 millones de euros en un año. “Estos son los recortes que merecen la pena para los pacientes y para los profesionales”, apunta.
Este descenso en las cifras de infecciones hay que atribuirlas principalmente a la implantación generalizada de programas para potenciar la cultura de seguridad en los centros sanitarios, como ‘Bactericemia Zero’, ‘Neumonía Zero’, y las campañas de higiene de manos.
En este contexto, ¿qué otras acciones pensáis que se pueden poner marcha desde las unidades para seguir concienciando de la importancia de la higiene de las manos? ¿Cuáles podrían ser los próximos pasos a dar? ¿Lograría un sistema de reconocimiento individual, a cada persona con un cumplimiento ejemplar de la higiene de manos, niveles mayores de seguimiento de esta práctica? ¿Cómo habría que formar al paciente en la importancia de la misma e implicarlo en su cumplimiento?
Marta Vázquez. Observatorio para la Seguridad del Paciente